Discursos sobre cambio climático: tensiones epistemológicas entre lo global y lo local

Discursos sobre cambio climático: tensiones epistemológicas entre lo global y lo local

Por Antonia Zambra Álvarez, Geógrafa y Magíster en Antropología, Medio Ambiente y Desarrollo (UCL). Asistente de Investigación Observatorio de Desigualdades (Universidad Diego Portales).

 

A partir de la década de 1990, los avances científico-técnicos en la detección del cambio climático han instalado en la comunidad científica y la ciudadanía una aceptación general de que se trata de un fenómeno planetario significativo que debe ser resuelto a nivel internacional (Robbins, 2012). Sin detenernos esta vez a examinar en detalle el diagnóstico y las predicciones del IPCC [1] para la región andina occidental, lo que se pretende argumentar en el marco de la presente entrada de blog es que, al día de hoy, sigue prevaleciendo en la opinión pública un discurso global sobre cambio climático que reconoce el carácter estructural del problema ambiental, pero al mismo tiempo, cree que las instituciones sociales, políticas y económicas, mediante el desarrollo de la ciencia, la tecnología y procesos de cambio dirigido por expertos, son los únicos capaces de internalizar el cuidado del medio ambiente. Dicho de otro modo, se busca dar cuenta de la existencia de determinados discursos que orientan la comprensión sobre el fenómeno, influyen en su regulación, dan forma a las políticas de mitigación y adaptación y conducen hacia una institucionalización de prácticas socio políticas específicas a escala planetaria y local (Hajer, 1997). Desde esta perspectiva, el problema se convierte en un asunto principalmente de gestión, donde la coordinación de acciones a nivel internacional para la implementación de políticas a todas las escalas constituye la principal alternativa para enfrentarlo.

¿Pero cuál es el rol de la experiencia en torno al cambio climático y sus efectos en lugares concretos del planeta? Con esto nos referimos a lo que De Wit (2015) señalaría como la necesidad de abordar el fenómeno no solo desde una perspectiva biofísica, sino también entendido como resultado de un proceso de construcción social. Con relación a ello, Sabine Höhler (2017) plantearía la existencia de tres aproximaciones para comprender y explicar cómo determinadas narrativas ambientales se superponen en el ámbito discursivo. La primera aproximación, busca interrogar aquello que es percibido como significativo desde una mirada histórico-cultural acerca del cambio climático. La segunda, enfocada en la configuración tecno-científica en base a la evidencia medio ambiental, intenta responder cómo las nuevas observaciones tecnológicas e imágenes sinópticas ganan autoridad cuando hablan del fenómeno. Finalmente, una mirada medio ambiental global, que busca analizar en qué medida y de qué manera la evidencia global constituye una invisibilización de la experiencia local. Tomando la propuesta de Höhler, el lugar desde donde se construye y produce conocimiento ambiental se vuelve, en este caso, un aspecto clave no solo de la comprensión del cambio climático, sino también respecto a las soluciones y decisiones que se toman en los territorios afectados por este fenómeno.

En el marco de esta reflexión, la presente entrada de blog intenta explorar las tensiones epistemológicas que emergen cuando percepciones y conceptos sobre cambio climático se mueven de una escala global a una escala local. Para movilizar esta idea, presentaré parte de los resultados de la tesis de magíster “Sociedades andinas de agua: representaciones y respuestas locales a la variabilidad climática en el Salar de Atacama (Chile)” [2] donde uno de los objetivos consistió en identificar historias climáticas locales que pudiesen ser contrastadas con aspectos del discurso sobre cambio climático que orientan y dan forma a la agenda de trabajo de instituciones y programas de desarrollo a diversas escalas. Con este propósito, entre mayo y junio de 2016, se llevaron a cabo quince entrevistas semi-estructuradas y tres sesiones participativas de ‘líneas de tiempo climáticas’ en la localidad de Toconao (23°11’S-67°59’O), ubicada en la cuenca del Salar de Atacama; una de las zonas más áridas del mundo.  A partir de la síntesis de las líneas de tiempo y el análisis de las entrevistas, se identificaron tres narrativas ambientales detrás de las historias climáticas locales: (1) tendencias, eventos e indicadores de cambio en el clima, (2) sequías, crecimiento de la población y la búsqueda de fuentes de agua y (3) economía política del uso de los recursos, las cuales fueron contrastadas con la identificación de problemas y soluciones provistas por el discurso global [3] en torno a estas temáticas.

Timelines Summ

Figura 1. Síntesis sesiones participativas sobre “líneas de tiempo climáticas”. Fuente: elaboración propia.

Con relación a las tendencias, eventos e indicadores de cambio en el clima, las y los entrevistadas/os y participantes identificaron la aparición de eventos extremos de carácter inusual durante los últimos cinco años que coinciden con las predicciones generales del IPCC para la región. Sin embargo, las causas de estos eventos no son exclusivamente atribuidas a factores climáticos uniformes. Un aspecto relevante que emanó de las entrevistas con respecto a las causas del aluvión ocurrido el año 2012 en la localidad de Toconao (que destruyó casas, huertos familiares y canales de regadío en la Quebrada de Jere), fue el abandono gradual de prácticas agrícolas en zonas altas de la cordillera debido a importantes transformaciones en las oportunidades laborales experimentadas en la zona a partir de la década de 1980.

Respecto de los episodios de sequía, crecimiento de la población y la búsqueda de fuentes de agua, el discurso global plantea [4] por un lado, que un aumento en la cantidad de población se traduce en un aumento del consumo del recurso hídrico, y en consecuencia, en una degradación de los ecosistemas que dependen de la disponibilidad de este recurso. Debido a la falta de tecnologías y recursos para enfrentar esta crisis, los países en vías de desarrollo serían, en este contexto, los más afectados. Asimismo, las políticas a nivel global estarían orientadas al control de la población, principal responsable de la degradación. Los resultados de las líneas de tiempo, por otro lado, evidenciaron que entre la década del 1950 y 1960, un extenso período de sequía obligó a los habitantes de Toconao a aplicar estrategias de subsistencia tales como la migración a pequeña escala y la diversificación de sus actividades productivas. Se trató de un episodio que los/as entrevistados/as reconocen como un fenómeno fluctuante y no como un proceso progresivo de degradación ambiental. Aunque efectivamente hubo una disminución de la provisión de agua en la década de 1960, la escasez hídrica no se debió solo al crecimiento de la población, sino también a causa de ciertas decisiones y medidas adoptadas por determinados actores a nivel local.

Finalmente, en la economía política de uso de los recursos se presenta un discurso de gestión de escala global que plantea que los mercados y el crecimiento económico son centrales para la protección del medio ambiente y sus recursos. Desde esta perspectiva, las políticas de adaptación y mitigación son abordadas en términos de costos marginales y se considera que los países industrializados deberán llevar los costos del crecimiento económico en los países en vías de desarrollo. Las soluciones en este ámbito, radican en los avances científicos, en la búsqueda de nuevos mercados y en ajustes tecnológicos. Las instituciones de los países respectivos tienen el deber de crear un marco adecuado para el mercado (Adger et al, 2001). La evidencia provista por las entrevistas y ejercicios de líneas de tiempo, en contraste, da cuenta cómo la sociedad atacameña históricamente se ha organizado en torno a una economía local caracterizada por la reciprocidad entre actividades agrícolas y de pastoreo, así como la complementariedad de uso de los recursos mediante un sistema de intercambio de base ecológica. Ello ha significado un uso adaptativo tanto de la tierra como del agua, el cual ha sido posible a través de una cultura de movilidad entre diferentes zonas ecológicas. La propuesta para una economía política de los recursos reside, en este caso, en una capacidad socio-adaptativa de la comunidad más que en reglas provistas por el mercado.

El propósito de traer a esta discusión, historias y experiencias climáticas locales, busca justamente poner a dialogar soluciones que dependen de formas específicas de comprensión del fenómeno de cambio climático, sobre todo, de aquellas que emergen desde el conocimiento situado. Se trata de una doble tarea que invita en primer lugar a reflexionar críticamente sobre la manera como el discurso en torno a las transformaciones ambientales de escala planetaria han permeado las políticas medio ambientales en todos sus niveles, y en segundo lugar, a incorporar aquellas representaciones originadas desde el ‘sentido común’ y la experiencia cotidiana de las personas ante los eventos y procesos recientes del clima.

 

Notas 

[1] Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (Intergovernmental Panel on Climate Change por sus siglas en inglés)

[2] Tesis para optar al grado de magíster (MSc) en Antropología, Medio Ambiente y Desarrollo. Departamento de Antropología, University College London en 2016

[3] Este discurso, al que Adger et al (2001) identificarían como discurso de gestión comenzará a partir de la década de los 80 a dominar la conceptualización de los problemas, soluciones y estrategias sociales a través los cuales los logros regulatorios deben hacerse.

[4] Basado en el argumento Neo-malthusiano de la relación entre ‘degradación ambiental’ (falta de agua en este caso) y ‘crecimiento de la población’

 

Referencias

Adger, W. N., Benjaminsen, T., Brown, K., and Svarstad, H. (2001). Advancing a political ecology of global environmental discourses. Development and Change, 32(4), 681-715.

De Wit, S. (2015). Changing patterns of rain or power? How an idea of adaptation to climate change travels up and down to a village in Simanjiro, Maasailand Northern Tanzania. Working Papers of the Priority Programme 1448 of the German Research Foundation, 11(11), 1-23.

Hajer, M. (1997). The politics of environmental discourse: Ecological modernization and the policy process. UK: Oxford University Press.

Höhler, S. (2017). Local disruption or global condition? El Niño as weather and as climate phenomenon. Geography and Environment, 4(1), 1-11.

Nielsen, J. O., Gravesen, M., and Jensen, S. (2016). Power of knowledge under changing conditions: lessons from a Sahelian village under climate change. In H. Adriansen, L. Madsen, & S. Jensen (Eds.), Higher Education and Capacity Building in Africa. The geography and capacity building in Africa (First). New York: Routledge.

Robbins, P. (2012). Political Ecology: A critical introduction. Wiley-Blackwell

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