¿Puede Chile volver a ser una país de emigración?

¿Puede Chile volver a ser una país de emigración?

Por: Javiera Rivas Reyes, Alejandra Zuleta Buschmann, Cristián Doña Reveco[1]

 

La historia migratoria de las naciones es compleja y está llena de cambios y matices importantes de comprender. Tomemos el caso de España. Hasta la década de los setenta del siglo pasado, este país era un país de emigración, tanto hacia fuera de Europa como hacia el norte de Europa. El fin de la dictadura Franquista, la inserción española en la Comunidad Europea, su posición geográfica, y el crecimiento económico asociado a esta inserción llevó a que España se convirtiera en uno de los principales países receptores de inmigrantes de Europa. La crisis económica que comenzó en 2008, sin embargo, tuvo un efecto directo en las características migratorias de este país. Aun cuando se mantiene positiva la migración neta, aumentó significativamente la emigración de españoles a distintas partes del mundo (Valero-Matas et al 2015). Este caso demuestra que en determinadas circunstancias los países pueden pasar en tiempos relativamente breves de ser países de inmigración a países de emigración, sobretodo en condiciones sociales volátiles. Si bien los volúmenes son significativamente inferiores, nuestro país también pasó de ser un país de emigración neta a un país de inmigración neta. Al igual que en el caso español, el fin de la dictadura y el crecimiento económico influyeron en este cambio. En el caso chileno, la crisis económica de 1998 no tuvo efectos en la tasa de migración neta, pero ¿puede ocurrir en Chile lo que pasó en España? Es decir, ¿puede un país tener al mismo tiempo alta inmigración y alta emigración? Para poder responder estas preguntas es necesario preguntarse primero ¿cuáles son las posibles razones por las que los chilenos podrían convertirse en emigrantes?

A partir de los resultados de la Encuesta Bicentenario 2015, acá mostramos algunas de las condiciones objetivas y subjetivas que los individuos mencionan y que les podría llevar a decidir emigrar. La pregunta que guió el estudio que da origen a este blog es, ¿cuáles son los factores que influyen en la intención de los chilenos de abandonar el país? Albert Hirschman en 1970 propuso que ante situaciones de crisis política, económica o social en los países, las personas tienen tres alternativas: protestar, mantenerse leales, o irse del país (Hirschman 1970). La emigración es así una salida posible a estas situaciones; una forma de “votar con los pies”. La decisión de emigrar tiene detrás un análisis realizado por los individuos, análisis que incluye aspectos macro y micro. Las crisis mencionadas son en sí motivos macro, mientras que la evaluación personal genera motivos micro. La confluencia de ambos motivos es lo que finalmente genera la intención de emigrar.

En nuestro estudio, primero observamos que entre los encuestados un 61% responde negativamente a la pregunta “Si tuviera la posibilidad de vivir en otro país que le asegure un nivel de vida dos veces más elevado que el que actualmente tiene en este país, ¿Qué haría?”. Este porcentaje es sólo levemente mayor entre las mujeres (63%) que entre los hombres (59%). Por otra parte, observamos también que la edad tiene mucho que ver con la intención de emigrar. Así, mientras casi un 60% de los encuestados entre 18 y 34 años tienen la intención de emigrar, este porcentaje se reduce a menos de un 20% entre quienes tienen 55 y más años. Como argumentan numerosos estudios migratorios, el estado civil y el nivel educativo también influyen en la intención de emigrar. En el primer caso, una mayoría de los solteros emigrarían (52%), aunque acá influye también el sexo de los encuestados. Un 58% de los hombres y un 48% de las mujeres solteras emigrarían. En todos los otros estados civiles una mayoría tendería a no emigrar. La proporción de quienes si emigrarían es mayor entre los separados y divorciados (41%) que entre los casados (31%) y significativamente inferior en el caso de los viudos (17%). Esto se debe muy probablemente a que el tener hijos matizaría la intención de emigrar. Finalmente, influye también el nivel educativo de los potenciales emigrantes. Así, hay diferencias claras en la intención de emigrar entre aquellos que tienen a lo menos un título técnico (53%) o educación universitaria completa (61%) y aquellos que solo completaron educación media (36%). Esta información se corresponde con las teorías emigratorias que indican que son aquellos más educados, y por tanto con mejores ingresos posibles los que migran, y no así los más pobres.

Luego de esta caracterización evaluamos la relación entre la intención de emigrar y tres preguntas de la encuesta que nos parecieron claves para obtener posibles condiciones de crisis. Estas son: la creencia que Chile es el mejor país para vivir, la comparación con el nivel de ingreso de los padres, y la percepción de Chile como un país corrupto.

Grafico 1

Grafico 2

Grafico 3Fuente: Elaboración propia en base a la Encuesta Bicentenario 2015

Como observamos en los gráficos anteriores, la intención de emigrar está relacionada con la percepción de posibles crisis. Así, frente a una posible crisis social, usando como ejemplo que Chile ya no es el mejor país para vivir, casi un 60% de los encuestados se irían del país. Caso contrario es entre aquellos que si consideran que Chile es el mejor país para vivir, donde solo un tercio emigraría. La posibilidad de una crisis económica la ejemplificamos por la relación entre sus ingresos y los ingresos de los padres. En este caso un 45% de aquellos que piensan que su nivel de ingresos es peor al de sus padres y un 44% de quienes piensan que los ingresos son iguales emigrarían. Sólo un tercio de aquellos que piensan que tienen un sueldo mejor al de sus padres emigrarían. Finalmente, analizamos la relación entre nuestra pregunta para evaluar crisis política—si Chile es un país corrupto—y la intención de emigrar. Un 42% de aquellos que piensan que Chile es un país corrupto emigrarían, por el contrario, un 75% de aquellos que no consideran que Chile es un país corrupto no tienen la intención de emigrar.

A partir de lo observado podemos concluir a lo menos tres cosas. En primer lugar, una mayoría de los encuestados no tiene actualmente la intención de emigrar. Esto está asociado a que una mayoría, poco menos de dos tercios, aún considera que el país está en buenas condiciones generales, económicas y de corrupción. Sin embargo, existe un grupo importante que, de existir ofertas migratorias reales, podrían llevar a cabo estas intenciones emigratorias, por lo tanto, si podría pasar lo que pasó en España luego de la crisis de 2008. Finalmente, existe una especie de perfil asociado a la intención de emigrar. Principalmente son hombres—aunque las mujeres no se quedan atrás—jóvenes, solteros, de alta educación. Esto puede tener efectos reales a futuro. Llegado el caso de una crisis, Chile podría perder una población con alto potencial de enfrentar exitosamente estas crisis. Sabiendo que el capitalismo tiene crisis periódicas y que países como Chile no son inmunes a crisis políticas y similares, y que Chile tiene más de un millón de nacionales residiendo fuera de sus fronteras, sería importante desarrollar políticas emigratorias comprensivas que posibiliten aumentar la vinculación de estos emigrados, actuales y posibles, en el desarrollo del país.

 

Referencias 

Hirschman, A. (2004) Exit, Voice, and Loyalty: Responses to Decline in Firms, Organizations, and States. Cambridge, Mass: Harvard University Press.

Valero-Matas, Jesús A.; Mediavilla, Juan José; Valero-Oteo, Irene; Coca, Juan R. (2015). “El pasado vuelve a marcar el presente: la emigración española”. Papeles de Población 21(83), pp. 41-74

 

[1] Entrada de blog basada en la tesis para obtener el título profesional de Sociólogas: “Emigración en Chile: Factores que llevan a considerar dejar el país: Un estudio sociológico a las migraciones”, realizada por Javiera Rivas Reyes y Alejandra Zuleta Buschmann. Profesor guía: Dr. Cristián Doña Reveco. Escuela de Sociología, Universidad Diego Portales, 2018. Al mismo tiempo esta tesis se desprende de un proyecto del profesor guía sobre decisiones e intenciones migratorias.

Territorios insulares invisibilizados: acerca de la revisión de artículos de prensa sobre las islas del sur de Chile

Territorios insulares invisibilizados: acerca de la revisión de artículos de prensa sobre las islas del sur de Chile.

Por: Isabella Urra Aranda y Tatiana Ortiz Azabache[1] Sociólogas, Universidad Diego Portales.

 

A pesar de las más de 3000 islas presentes en los fiordos y canales australes de borde costero del sur de Chile (IGM, 1998), resulta interesante constatar la persistente invisibilización de estos territorios insulares en estudios académicos, medios de prensa y/o instrumentos de planificación regional de nuestro país (Álvarez et al, 2016). Así lo evidencian estudios tales como los de Urbina Burgos (1996), Mansilla (2008) o León (2015), donde se constata que, si bien existen investigaciones que se han dedicado a reconstruir parte de la historia de las islas, éstas se han centrado principalmente en recoger información acerca de la isla grande de Chiloé.

Se trata de un asunto preocupante si consideramos, además, que los escasos antecedentes existentes dificultan una adecuada caracterización de las particularidades de una cantidad considerable de islas menores. Asunto que se vuelve problemático en tanto nos encontramos con planificaciones regionales que las invisibilizan, o bien, solo las consideran como porcentajes dentro de contextos geográficos mayores, sean éstos regionales, provinciales o comunales (FUSUPO, 2016: 28). En este sentido, la falta de información existente viene a propiciar la vulneración de los derechos de los isleños en tanto se aplican políticas públicas estandarizadas que no resuelven necesariamente sus verdaderas problemáticas (FUSUPO, 2016).

Desde estas perspectiva, la emergencia por desarrollar estudios sobre las islas del sur de Chile ha sido más bien un fenómeno reciente, muchas veces falto de antecedentes socio-históricos de común divulgación o disponibilidad para cumplir con dichos propósitos. El interés por la reconstrucción histórica de los acontecimientos sociales, políticos, económicos y culturales, que han marcado la formación de las islas del sur (particularmente de las regiones de Los Lagos y de Aysén) se vuelve, por tanto, una contribución a la visibilización de estos territorios insulares tal y como se conocen en la actualidad.

Proyecto Desmitificando visiones sobre las islas del sur de Chile

La presente entrada de blog busca transmitir la experiencia y los desafíos presentados en la práctica electiva “Desmitificando visiones sobre las islas del sur de Chile: un aporte a los estudios de la insularidad en las regiones de Los Lagos y Aysén” efectuada entre los meses de marzo a julio del 2018 en el marco del Programa de Investigación Desigualdades Socioambientales y Territoriales del Observatorio de Desigualdades UDP en colaboración con la Fundación Superación de la Pobreza Región Los Lagos.

El objetivo de esta práctica fue recolectar, sistematizar y analizar artículos de prensa (formato microfilms y/o tangible) archivados en la Biblioteca Nacional de Chile, referidos a dos hitos históricos en particular: el Terremoto de Valdivia de 1960 y la llegada y retirada del Buque Cirujano Videla en 1966 y 1998. La metodología, basada en un análisis de contenido y documental, consistió en la creación de una base de datos en planilla Excel donde los artículos recolectados fueron clasificados a partir de ciertas variables y categorías específicas. Así, a cada artículo se le asignó un identificador (ID), registrando junto con ello fechas, páginas, titulares, si las islas son mencionadas o no, cómo son presentadas las islas si son mencionadas, entre otros. Finalmente, se seleccionaron categorías y subcategorías a partir de la identificación de temáticas relevantes para así dar paso al análisis y reflexión de la información obtenida.

Breve relato de los hitos

 Terremoto de Valdivia de 1960. Si bien se trata de uno de los hitos históricos más importantes que ha afectado la zona sur del país, fue interesante preguntarse y problematizar por qué el desastre solo se le adjudica a la ciudad de Valdivia, siendo que una seguidilla de terremotos, sismos, y en algunos sectores maremotos, afectaron diversas regiones de la zona sur, incluyendo las islas del mar interior de Chiloé. En este contexto, la investigación tuvo como finalidad indagar en torno a las repercusiones que tuvo el terremoto en las islas menores, para entender de qué manera la magnitud de este hecho fue invisibilizado en otros sectores y localidades, instaurando percepciones de vulnerabilidad sobre Chiloé y las islas.

32Imagen 1. Noticia Despreocupación por la Prov. de Chiloé. Diario La Cruz del Sur, del 2 de junio de 1960.  Fuente: Archivo BCN Chile.

Llegada y Retirada del Buque Cirujano Videla (1966 y 1998). Este hito en un principio presentó escasas fuentes de información, por lo que se necesitó de la construcción de un relato general que permitiese contextualizar su relevancia en zonas de difícil acceso en la costa del sur de Chile. A partir de la revisión artículos periodísticos del diario El Llanquihue de Puerto Montt, se buscó reconstruir la historia del Cirujano Videla e inmiscuirse en el fenómeno de las islas del sur de Chile a través de dos fechas relevantes: la puesta en marcha de las rondas médicas (1966) y la retirada del buque médico dental Cirujano Videla (1998).

LL66o_083Imagen 2. Noticia El “Cirujano Videla” sin actividad. Diario El Llanquihue, del 23 de octubre de 1966.  Fuente: Archivo BCN Chile.

Sobre la experiencia en la construcción de la historia de los dos hitos escogidos.

El proceso de reconstrucción del relato y/o sucesos de la década del sesenta en el sur de Chile, presentó diversos desafíos. En primer lugar, la realización de una investigación de registro histórico comprendió elementos completamente nuevos para nosotras, considerando que las labores del sociólogo como investigador generalmente no se enfocan en el rescate de material de carácter histórico y periodístico. En segundo lugar, la revisión de artículos periodísticos no cuenta en muchos casos con manuales o guías que permitan conducir la búsqueda. En este sentido, gran parte de nuestro aprendizaje se basó en la práctica y requirió de autorregulación tanto en los tiempos invertidos como en la identificación, selección, análisis y codificación de los artículos recolectados. Finalmente, el sentimiento de frustración, consecuencia de la extenuante revisión de información que muchas veces no apuntaba al tema de manera directa o bien parecía subsumirnos en un contexto lejano y ajeno que claramente influyó en el proceso de reconstrucción histórica en torno a los hitos escogidos.

Reflexiones finales

La utilización de artículos de prensa como fuente de recolección de información para profundizar sobre una visión socio-histórica de los sucesos vivenciados en la sociedad, constituye un elemento relevante a considerar dentro de la labor investigativa en ciencias sociales y en la sociología en particular. Desde esta perspectiva, cabe mencionar la importancia de tener siempre en consideración la existencia de una fina línea entre quien relata y el lugar de enunciación de quien relata la historia. Ello, tomando en cuenta que los artículos periodísticos contienen por un lado información de acontecimientos diarios acaecidos tanto a nivel local, nacional y/o mundial, y por otro lado, una línea editorial que da cuenta de un nivel ideológico, político y/o social que influye en “que se dice” y “cómo se dice” acerca de las cosas. En cuanto a los hitos indagados, podemos concluir que existen escasos estudios de las islas en general, además de una carencia de enfoques multidisciplinarios dirigidos a realizar estudios con y para las comunidades. Esto último pareciera ser el gran problema en torno a la producción de saberes y generación de relatos en torno a las islas del sur de Chile, en tanto potencian y reproducen su invisibilización. En este sentido, es de suma importancia mencionar la necesidad de seguir desarrollando investigaciones sobre insularidad para que, de alguna manera, el material producido desde la esfera académica sea de carácter retributivo y enriquecedor para los habitantes de las islas y del borde costero.

 

Referencias

  • Álvarez, R., Brañas, F., Boldt, J., Ther, F., Hidalgo, C. & Bugueño, Z. (2017). Invisibilidad insular en la región de Aysén. Revista de Aysenología, pp. 16-24
  • Fundación Superación de la Pobreza (2016) Crisis del habitar insular. Disponible en: <
  • Instituto Geográfico Militar (1998). Atlas Geográfico para la Educación. Quinta edición. Santiago: Instituto Geográfico de Chile
  • Mansilla, S. (2009). Los territorios abandonados. Una reflexión sobre la identidad fantasma (A propósito del despoblamiento de algunas islas del Archipiélago de Quinchao). VI Congreso Chileno de Antropología. Colegio de Antropólogos de Chile
  • León, M. (2015) Una provincia “enteramente insular”: geografía, exploraciones y cotidianeidad en Chiloé Republicado, Chile (1826-1900)
  • Urbina Burgos, S. (1996) Castro, Castreños y Chilotes 1960-1990. Edición universitaria de Valparaíso de la Universidad Católica de Valparaíso.

Notas

[1] Correos: [email protected]; [email protected]

 

Discursos políticos sobre migración en Chile

Discursos políticos sobre migración en Chile

Por: Sara Correa, Socióloga y Magíster en Métodos de Investigación Social, UDP. Encargada Programa Migración Internacional y Transformaciones Sociales, Observatorio de Desigualdades.

 

Según información entregada a la prensa por el gobierno, entre 2014 y 2017 el número de inmigrantes se incrementó en un 232%, pasando a representar el 5,5%[1] de la población nacional. A pesar de que estas cifras posicionan a Chile muy por debajo de los países desarrollados, donde los inmigrantes representan en promedio un 11%  de la población (OCDE, 2013), es innegable que el país se ha transformado en un destino migratorio atractivo en la región.

El desarrollo económico y la estabilidad política que han caracterizado a Chile los últimos 20 años, se han traducido en oportunidades laborales para parte importante de los inmigrantes que llegan al país, es así como un 77% de estos forma parte de la población ocupada en Chile, superando en 19 puntos porcentuales a los nacionales (CASEN, 2015). Sin embargo, esto no ha sido suficiente para asegurar su plena incorporación a la sociedad, pues esta se ve trabada por condiciones contextuales, entre las que destaca un marco legal anticuado heredado de la dictadura que se sustenta en la doctrina de la seguridad interior del Estado, de acuerdo a la cual, la mayoría de los inmigrantes son una amenaza para el país.

Los problemas identificados en el marco legal se han materializado en una inestabilidad y precariedad en el cumplimiento de sus derechos en las áreas de salud, vivienda y educación (Machín, 2011, UDP 2006, 2010). A lo anterior, se suman prácticas y discursos discriminatorios por parte de la sociedad de acogida, pues como diferentes estudios muestran (CEP, 2017, INDH, 2017), priman  estereotipos negativos a la hora de valorar a los inmigrantes. Esta situación es reconocida por parte de la población migrante, pues como muestran los datos CASEN 2015, en un 28% de los hogares con jefatura inmigrante, al menos un miembro del hogar se ha sentido discriminado o tratado de forma injusta, duplicando la cifra de los hogares con jefatura no migrante.

Los estereotipos negativos también se encuentran presentes en la clase política chilena, ejemplo de ello son los dichos del presidente Sebastián Piñera durante su candidatura en 2016, donde asocia el fenómeno migratorio a actos delictuales: “Chile debe estar abierto a recibir inmigrantes que aporten al desarrollo de nuestro país, pero debe cerrar absolutamente sus fronteras al narcotráfico, a la delincuencia, al contrabando, al crimen organizado y también a la inmigración ilegal” (La Tercera, 2016).  La respuesta de la Nueva Mayoría presentó elementos de continuidad con este discurso, así se aprecia en las declaraciones del entonces presidenciable Alejandro Guillier: “Hay que promover cierto tipo de migración más que otra, que es una acumulación de problemas” (Cooperativa, 2016).

Bajo la premisa de que los discursos políticos no solo ocupan una posición estratégica en la formación de opinión pública, pudiendo producir, reproducir y legitimar idearios, sino que también son un indicador de cómo se tomarán decisiones a nivel legislativo y de políticas públicas respecto del tema migratorio (Zapata-Barrero, 2009), cabe preguntarse por las ideas que se encuentran en la base de la discusión sobre una nueva ley migratoria en Chile, más allá de las declaraciones a la prensa. ¿Cómo entienden los políticos chilenos el fenómeno migratorio? ¿cuál es su postura al respecto? ¿podemos distinguir tendencias políticas claras en sus discursos?

Para buscar respuesta a estas interrogantes se llevó a cabo la investigación “Discursos Políticos sobre migración en Chile[2], en la que se recurrió a una metodología cualitativa por medio de la realización de entrevistas semi-estructuradas a 20 actores políticos, tanto independientes como militantes (PS, PC, PPD, PRSD, DC, PRO, PRD, UDI y RN), que ocupan o han ocupado un cargo público recientemente.

A lo largo del análisis, no fue posible identificar posicionamientos sistemáticos y consolidados sobre el fenómeno migratorio, sino que por el contrario, se observaron discursos escasamente elaborados y poco consistentes, susceptibles, por tanto, a los cambios.

 “Es que tú no los ves actuar con alguna organicidad, sino más bien responden a lo que el vulgo, la opinión pública quiere, entonces, un día la alcaldesa de Antofagasta aparece diciendo que son unos delincuentes, que hay que echarlos, y al día siguiente está diciendo que tenemos que trabajar por la integración… No existe una visión porque no hay una proyección” (L1-PRSD).

Adentrándonos en las valoraciones de los entrevistados sobre el fenómeno migratorio puede afirmarse que, independiente de la filiación política de los entrevistados, prima una visión de corte utilitarista que instrumentaliza la migración, es decir, la entiende y valora según las ganancias que esta puede acarrear para el país. En este sentido, el aporte económico ocupa un lugar primordial, pues se espera que la llegada de inmigrantes contribuya a consolidar el proyecto de desarrollo y progreso que el país se ha propuesto. Si bien, existen discursos que identifican otros beneficios propios del fenómeno migratorio, como el aumento de la pluralidad cultural y étnica, este tipo de aportes son traducidos a beneficios económicos;

“¿Queris’ verla desde un punto de vista más racial? Sí. Vienen a mejorar la raza. Porque el intercambio racial favorece, te da más defensas, puta, quiero decir que eso también tiene un trasfondo económico. Más anecdótico (…) la prostitución colombiana ha venido a mejorar los estándares sanitarios, porque las prostitutas colombianas tienen mejores hábitos higiénicos que las prostitutas chilenas. Y ni hablar de las bolivianas. Eso también es un tema económico. Esas son las ventajas” (C3-IND).

Otra característica de este discurso es que la valoración de la migración depende de cambios en los ciclos económicos propios de los sistemas capitalistas, de esta forma, en periodos de expansión económica primaría una evaluación positiva, pues los inmigrantes aportarían vitalidad a la economía, fomentando la competencia y suministrando fuerza laboral, mientras que la situación se invertiría en periodos de estancamiento o recesión, donde el inmigrante tiende a ser visto como una amenaza, tanto por ocupar puestos laborales, como por sobrecargar los sistemas de protección social;

Ese es el problema, es que depende del ciclo económico. En un ciclo económico bueno como el que estuvimos viviendo tiempo atrás, la migración se hace mucho más necesaria; en un ciclo económico malo, se objeta más la migración” (M3-UDI).

Todos los posicionamientos y discursos identificados a lo largo de la investigación tienen implicancia en cómo se gestiona y gestionará la migración en Chile, de esta forma, un discurso generalizado que instrumentaliza la migración, muy común entre los actores políticos, tiene como efecto el establecimiento de “derechos volátiles” que muchas veces dependen de la voluntad de actores políticos. De esta forma, el reconocimiento y acceso que los inmigrantes tienen a ciertos derechos y servicios se encuentra supeditado a los vaivenes de la economía nacional u otro tipo de eventualidades, pues en última instancia no se reconoce a los sujetos migrantes como ciudadanos, sino que únicamente como capital humano necesario para el desarrollo.

 

[1] Estas cifras provienen de estimaciones realizadas por el ejecutivo en base a estimaciones sobre datos entregados por la PDI y el DEM, sin embargo no existe claridad sobre cómo se realizó el cálculo.

[2] [2]  Tesis para optar al grado de magíster en métodos de la investigación social en el marco del proyecto FONDECYT  N°1140679 “Estado chileno e inmigrantes latinoamericanos frente a frente: reconocimiento, expectativas y proyecciones de incorporación”

Referencias

Carreño, C (29 de noviembre, 2016). Piñera: “muchas de las bandas de delincuentes en Chile son de extranjeros”. La Tercera.

Centro de Estudios Públicos (2017). Encuesta CEP. Estudio Nacional de Opinión Publica n°79. Recuperado en https://www.cepchile.cl/cep/site/artic/20170601/asocfile/20170601155007/encuestacep_abr_may2017.pdf

Cooperativa (12 de diciembre, 2016). Alejandro Guillier: “Chile necesita un política migratoria más selectiva”.

Instituto Nacional de Derechos Humanos (2017). Informe anual: situación de los derechos humanos en Chile. Recuperado en https://www.indh.cl/bb/wp-content/uploads/2017/12/01_Informe-Anual-2017.pdf

Ministerio de Desarrollo Social (2016). CASEN 2015. Inmigrantes: principales resultados. Recuperado en http://observatorio.ministeriodesarrollosocial.gob.cl/casen-multidimensional/casen/docs/CASEN_2015_INMIGRANTES_21122016_EXTENDIDA_publicada.pdf

Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (2013). La migración mundial en cifras. Recuperado en https://www.oecd.org/els/mig/SPANISH.pdf

Zapata, R (2009). Fundamentos de los discursos políticos en torno a la migración. Madrid, España. Trotta Editorial